Coaching para Directivos
Se emplea para ayudar a aquellos Directivos que son valiosos para su organización a mejorar en aquellas áreas en las que no están al nivel adecuado para producir un óptimo rendimiento en las funciones que realizan.
El proceso de Coaching permite al Directivo progresar más de lo que haría por sí solo. Le ayuda a sacar el máximo partido de sus capacidades y a desarrollar todo su potencial.
Cada proceso de Coaching es distinto e individual, pues cada persona tiene unas capacidades y dificultades diferentes y actúa en un entorno profesional distinto.
A través de sus preguntas y observaciones el Coach ayuda al Directivo a reflexionar y a encontrar nuevas formas de actuar que les permita progresar allí donde no está consiguiendo lo que desea.
Cuando se contrata a un Coach, la empresa y el Directivo que va a participar en el proceso de coaching fijan conjuntamente con aquél las metas que desean alcanzar. El Coach ayuda a su cliente a analizar la situación actual y a comprometerse a realizar las acciones necesarias para alcanzar los resultados deseados.
Después de un período de coaching, que suele durar varios meses, el Directivo desarrolla los recursos necesarios para superar sus dificultades y alcanzar la meta prevista. Para ello, el Coach le ayuda a introducir cambios paulatinos y significativos en su forma de actuar.
El proceso de cambio supervisado por el Coach produce grandes beneficios. Además de alcanzar las metas previstas, el Directivo se acostumbra a definir con detalle sus objetivos, a reflexionar sobre lo que tiene que hacer para conseguirlos y a pasar a la acción, superando los obstáculos que puedan aparecer en su camino. Este aprendizaje lo puede continuar empleando en su vida profesional cuando termina el proceso de coaching.
El Coaching es un proceso de entrenamiento individualizado dirigido por un experto en dirigir procesos de cambio (el Coach) que se adapta a las necesidades concretas de un Directivo en un momento determinado de su vida laboral.
Este entrenamiento puede emplearse en el logro de objetivos, en optimizar el estilo de liderazgo, en desarrollar ciertas competencias, en mejorar la capacidad comunicación y el trabajo en equipo, en controlar el estrés laboral, en mejorar el desempeño, en aprender a organizarse mejor, en gestionar mejor el tiempo y las prioridades, etc.
El Coaching no es un proceso de formación sino de entrenamiento que permite al Directivo aprender a emplear mejor sus recursos y a realizar los cambios necesarios para ser más eficiente en su actividad laboral.
